UNA VEZ MÁS…SOLO

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      “Y seguiré esperando…”

 La soledad es el premio al olvido. Olvidar quién o qué, ha sido uno, a menudo solo consigue hacerte sentir solo. Pero la peor soledad es la de sentirse solo rodeado de gente.

    Cuando una gran parte de tu vida has experimentado este tipo de soledad, no puedes ignorar que deja huella en ti. Aun cuando crees que conseguiste ser feliz al fin, la soledad intenta arrebatarte aquello que mas sentido ha dado a tu vida.

  Es una guerra a muerte entre tu yo de ahora y tu cruel pasado, el cual quisieras haber enterrado hace tiempo pero con poco éxito. Y te va marcando e hiriendo cada vez mas… muchas veces sin poder hacer gran cosa para darle alguna solución.

  Y te vas hundiendo y hundiendo, hasta recordar que alguna vez hace tiempo ya, algo te hizo tocar fondo. Despertando de tu pesadilla, decidiste luchar o morir, entrando en un círculo vicioso, que solo te lleva a caer y levantarte, caer y levantarte una vez más…

   A veces piensas qué te lleva a aguantar, qué te lleva  a querer salir del hoyo más profundo, ese hoyo que solo existe en tu mente, y el cual no puedes compartir con nadie. Demasiadas veces piensas que la batalla se perdió de nuevo…solo te consuela que la guerra aun no terminó.

   Nuevamente te sientes defraudado contigo mismo, y a la vez defraudaste a quien más te quiso… y, aunque estés lejos de merecerlo, aun te quiere.

   Sentirse solo es la peor condena que cualquiera pudiera padecer. Nada te llena, nada te hace sentir bien y eres la peor compañía que alguien pudiera tener… y tan solo quieres estar solo una vez más… y te vuelves a hundir en tu pena, entrando nuevamente en un círculo vicioso…caer y levantarse, caer y levantarse.

     Pero por otro lado, piensas que quizás, te das demasiada importancia, que puede que te estés ahogando en un vaso de agua, que demasiadas manos están extendidas hacia ti, tan solo buscando ayudarte, consolarte… pero que por alguna extraña razón, no alcanzas a verlas.

   Y la lucha continua… caer y levantarse, caer y levantarse. En el fondo, y siendo honrado contigo mismo, sabes el porqué de este asqueroso sentimiento. Al final, hurgando en tus heridas emocionales, que no alcanzan a cerrarse, descubres que tus malas decisiones del pasado, hoy te pasan factura. Una factura que difícilmente alcanzaras a pagar de algún modo… y mientras, de vez en cuando, aun rodeado de gente, seguirás sintiéndote solo, inmensamente solo.

de Jose R.