¿DOS 50% O VICTIMA Y VERDUGO?

 
 
 
Reza la poesia   “…escucha el consejo que aprendi para mi daño, el dia en que me volvi viejo a causa de un desengaño…”
 
La edad y la experiencia pasada (para algunos apenas acaban de cicatrizar las heridas), te dan una perspectiva mas bien poco soñadora y con grandes dosis de realismo. Echando la vista atrás, vislumbro a un joven cargado de ilusiones y que creyó que el amor podia vencer cualquier barrera…pobre iluso. Siempre se dice que la historia se repite y es posible, que en el nombre del amor, alguien cometa los mismos errores que dejaron heridas demasiado profundas en uno mismo.
 
Dicen que en el amor y en la guerra todo vale. Pero no. Todo tiene un limite. La relacion de dos personas es la union de dos 50%. No es la union de un siervo y un amo. Es probable que en el nombre del amor se tengan que hacer sacrificios, pero jamas debe cruzarse una linea…la dignidad de uno mismo. Uno jamás debe renunciar a sus raices ni a lo que es por complacer a la otra parte. Nadie puede ofrecer a otra persona esa valiosa posesion.
 
Si para conseguir el amor de alguien, uno ha de negarse a si mismo y formar una imagen al gusto y semejanza del otro…simplemente le esta mintiendo. Nadie merece eso, ni uno mismo ni la otra persona. Está mostrando una imagen prefabricada, que solo acabara por caerse en mil pedazos tarde o temprano. El problema es que si uno hace eso, se está entregando como siervo de la otra parte. Uno deja de existir como persona y le entrega el poder al otro para que rija su vida y miserias a su antojo.
 
Eso supone convertirse en el animalito de compañia de alguien. Ya no existe ni opinion ni derecho a nada. El problema es cuando uno fue victima de eso (con las mejores intenciones posibles), ve enseguida cuando alguien, empieza a recorrer el mismo sendero que destrozo sueños e ilusiones en vida propia. Ademas, ve con claridad las tendencias de victima y verdugo, y sabe, por experiencia propia a donde llevan. El problema es que la victima está tan ciega, que no ve a donde le llevara su camino. Y quien mas tarde se convertira en verdugo, empieza a saborear el gusto por dominar. A veces hay que luchar contra viento y marea por defender unos sentimientos nobles. Pero otras veces es necesario renunciar a lo que acabara dañando a las dos partes.
 
La linea entre el amor y la obsesion es tan delgada. Uno llega a convencerse que la persona escogida es para él. Da igual que deba dejarse robar su identidad. Da igual que todo el mundo opine diferente. Todo sacrificio es poco. Y al final uno es tan solo una mera marioneta sin voluntad y manejada al antojo de su amo y señor.
 
Uno debe conservar el poder sobre su dignidad. Ningun humano tiene el derecho, aunque sea en el nombre del amor, a poseernos. Quienes fuimos victimas de ello, sabemos el alto precio que eso supone. Quien de verdad nos quiera, debe aceptarnos tal cual somos sin pretender hacernos a su imagen y gusto. Es verdad que todos hemos de hacer algunos cambios para encajar en la vida de otra persona. Pero los cambios han de ser por las dos partes, y nunca deben suponer alterar quienes somos al grado de perder nuestra identidad propia. Es verdad que la felicidad tiene un precio. Pero…¿hasta donde estaremos dispuestos a “pagar” por una felicidad que nadie ve, ni siquiera aquellos que nos quieren bien, y que tan solo vemos nosotros?.
 
 
 

 

Anuncios
de Jose R.