¿LA VERDAD OFENDE?

Se dice que las verdades ofenden… ¿de verdad?. Es cierto que cada uno tiene “su verdad”, o dicho de otro modo, su modo de pensar, hacer o decir las cosas. Es muy probable que no todas las opiniones de los demás sean de nuestro parecer, pero eso jamas justifica reírse o desdeñar esas opiniones.

Quien piensa que al hacer saber su opinión pisoteando o burlándose de ello, justificándola mediante “la verdad ofende”, demuestra ya no solo no respetar a los demás, demuestra respetarse muy poco a el mismo.

Cada uno es libre de expresar sus opiniones. Pero quien solo busca con las suyas, atacar las opiniones de otras personas que a menudo ni siquiera conoce, burlándose de su manera de ver las cosas, demuestra ser muy corto de miras.

La libertad de expresión no supone que uno tiene derecho a decir lo que quiera sin importar como se lo tomen los demás. Quien así actúa, demuestra que no considera posible que haya vida más allá de como él ve las cosas. Y eso dice muy poco de su nivel de inteligencia.
Es muy probable que algunas ideas no sean del agrado general, pero siempre que respeten a los demás y nunca intenten imponerse por la fuerza, son perfectamente respetables.

En estas paginas, siempre he intentado plasmar con respeto sentimientos con los que puedan identificarse otras personas o hablar de esas pequeñas cosas que dan sentido a la vida. No he considerado que sea lugar para expresar mis principios y convicciones que me acompañan desde hace mucho ya. Respeto a quienes en sus blogs o paginas lo hagan. Es su opción. Pero no la mía.

Esa es la razón por la que sigo sin entender que “ciertos personajes” sigan atacando este blog, sencillamente por que no están de acuerdo con mis convicciones o principios, de los que curiosamente nunca he hablado en este rincón.

Se erigen en defensores de “la verdad” y atacan, sin aportar alternativas coherentes, a todos aquellos que no comparten su distorsionada visión de algunas cosas. Solo existe una verdad absoluta e incuestionable, y nada tiene que ver con las diversas “verdades” que cada humano, dotado de libre albedrío, tiene derecho a defender. Pero si para conseguir su proposito, daña, ofende o busca perjudicar a quien no ve las cosas como él, “su verdad” ya perdió toda razón de ser.

de Jose R.