“LA VERDAD”

 

gaviota

La verdad… solo existe una verdad absoluta y ciertamente nada tiene que ver con la verdad de ningún ser humano. A menudo pensamos que estamos en posesión de “la verdad”, nuestra propia manera de ver las cosas.

Demasiadas veces tenemos un criterio propio de lo que somos, cuando en realidad es poco objetivo. Solemos disculpar y omitir aquellas cosas que deslucen el ideal propio de lo que creemos que los demás ven en nosotros.

Y nos llevamos una tremenda sorpresa cuando nos vemos a nosotros mismos a través de los ojos de alguien, que a pesar de amarnos con toda su ser, nos define tal cual somos de manera franca y objetiva.

Es muy posible que hayamos pasado gran parte de nuestra vida odiando un defecto de otros y que teníamos oculto en nosotros mismos.

Ciertamente no somos objetivos cuando se trata de examinarnos a nosotros mismos. Demasiadas veces nos erigimos en jueces del obrar de otros, sencillamente porque no ven ni hacen las cosas como nosotros creemos que deben hacerse.

El libre albedrío, la capacidad de tomar decisiones, no se creó, aunque a veces lo creamos, solo para nosotros.

Solo una autoridad suprema tiene el derecho a decidir lo que esta bien o mal…lo que no entre en esos términos, queda a nuestra propia capacidad de decidir.

Somos egocéntricos por naturaleza, lo que nos lleva, si no nos auto-controlamos, a pensar que no hay vida mas allá de como nosotros vemos las cosas.

Aceptar que los demás pueden tener razón, no es signo de debilidad, simplemente es signo de respeto, de que respetamos su capacidad de decidir dentro de los margenes que se nos han dado. Lo cual nos recuerda que todos tenemos límites.

Tampoco seria de esperar que lleváramos nuestro propio albedrío hasta la osadia de imponer nuestro pensar en los demás, ni los humilláramos por tomar una decisión, que quizás nosotros no hayamos tenido la valentía de tomar en su momento.

Somos tan complicados… como nos gusta gobernar “la vida” de los demás. ¿No tenemos bastante ya con la nuestra propia? Eso no implica que, a petición de alguien muy allegado, podamos dar un consejo y a continuación respetar que el interesado no lo siga. Simplemente es su decisión.

Se dice que la verdad solo tiene un camino. Esta verdad ya tiene dueño. Las demás “verdades”, las de cada ser humano, son tan solo fruto de nuestra genética mezclada con nuestra experiencia propia.

Recuerda que en la variedad esta la hermosura y demasiado a menudo ignoramos que las múltiples “verdades”, las que implican a cada ser humano, no son incompatibles… tan solo diferentes y en muchos casos complementarias.

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de Jose R.